El Tai Chi es un ejercicio multicomponente. Implica movimientos corporales diferentes que se producen simultáneamente y de forma continua, lo que lo convierte en una de las formas de actividad más singulares que existen. Por ello, los beneficios del Tai Chi para la salud son casi infinitos.
Los músculos y la fascia son elementos esenciales de estos movimientos, así que intentemos entender mejor cómo se involucran en nuestra práctica de Tai Chi.

Nuestros músculos constituyen alrededor del 60% de toda nuestra masa corporal. Como sabemos, los músculos no sólo proporcionan fuerza, sino que mejoran nuestra capacidad para manejarnos de forma independiente. La masa muscular se pierde a medida que envejecemos (hasta un 30% a los 60 años). Esta pérdida se denomina sarcopenia. Las fibras musculares disminuyen en tamaño y número y son sustituidas por tejido adiposo y, a menudo, por adherencias resultantes de lesiones anteriores.
Nuestra fascia es una red tridimensional de tejido conjuntivo (el tejido blanco de la imagen) que rodea todo nuestro sistema muscular, incluida la cabeza. Esta red fascial funciona como un amortiguador, impidiendo que fuerzas externas desgarren o dañen nuestros músculos. También es un moldeador, ya que tiene fibras elásticas capaces de alargarse y contraerse con nuestros movimientos.
¿Qué relación tiene esto con nuestro Tai Chi?
El Tai Chi implica cambios repetidos en la sustentación del peso cada vez que cambiamos de dirección. El movimiento continuo hacia delante, hacia atrás y de lado a lado permite que la fascia se expanda y se contraiga, cambiando de forma en la dirección que queremos que tomen los músculos subyacentes.
La gravedad es lo que nos ofrece resistencia en el Tai Chi, en lugar de las pesas, como ocurre al levantar con frecuencia los brazos sin apoyo. Se ha comprobado que esta acción aumenta la fuerza de la parte superior del cuerpo, el tronco y la espalda También se observa una mayor fuerza en las piernas, especialmente en las rodillas cuando se evalúa la capacidad de sentarse y levantarse. Esto se traduce en una mejora al levantarse del suelo, de nuestros coches e incluso del asiento del váter. Por último, el movimiento repetido en espiral que aplicamos durante cada movimiento es también una forma de fortalecimiento, como demuestra la mejora de la fuerza de agarre de las manos en algunos practicantes.
Estos beneficios para la salud del Tai Chi ayudan a preservar nuestra independencia funcional a medida que envejecemos, mejorando nuestra calidad de vida en general y la de aquellos a quienes cuidamos.
Copyright ©️ 2024 Lila Zitouni
Traducción de Jordi Awarita, Réjeanne Gagnon, Cathy Filion

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👍🏻That was very informative.
Lila Please post more🤗🙏🏻
Shapeshifting! I like it 🙂
Nice work. (Personally) having these very visual «descriptors» help the
focus during practice.
Thank you Lila, This is veery informative.