Todos comprendemos la necesidad de practicar el Arte del Tai Chi que nos enseñó el Maestro Moy. Nos esforzamos al máximo por practicar, aprender y enseñar los movimientos y ejercicios. Sin embargo, el Maestro Moy también nos dejó un modelo brillante de cómo enseñar este Arte que forma parte integrante de sus enseñanzas. Es tan importante como lo que enseñamos.
Cualidades de un buen instructor
Cuando alguien preguntó al Maestro Moy qué debíamos buscar al seleccionar a las personas que se convertirían en instructores, dijo que necesitaban tener un buen corazón y una buena forma. Éste es un buen punto de partida para comprender lo que se necesita para ser instructor. Tener un buen corazón engloba muchas cualidades:
- La voluntad de ayudar y cuidar a los demás sin expectativas de recompensa personal.
- La humildad de saber que nuestra propia comprensión es limitada.
Tener una buena forma en Tai Chi es el resultado de práctica y aprendizaje con dedicación.
Ejemplo del método de enseñanza del maestro Moy

Para los que tuvimos la suerte de aprender del Maestro Moy, él nos enseñó a muchos niveles. Por supuesto, en aquel momento no éramos plenamente conscientes de todas las lecciones que nos estaba enseñando. (Hay otros artículos en este blog que merece la pena leer y que ayudan a hacerse una idea del Maestro Moy como maestro: El Maestro Moy – un Maestro Especial – El Tai Chi del Maestro Moy y «¿Cómo te sientes?».- El Tai Chi del Maestro Moy).
Éstos son algunos de los enfoques que el Maestro Moy utilizó en clases y talleres:
- Sus instrucciones al grupo eran muy sencillas.
- La mayoría de las veces delegaba la instrucción en determinadas personas a las que estaba formando.
- Animaba a los alumnos a dedicar una parte importante de la sesión a practicar los movimientos. Esto permitía a los alumnos ejercitar el cuerpo, relajarse y concentrar la mente.
- Siempre prestaba atención a toda la clase y parecía estar pendiente de cada persona.
- Realizaba correcciones individuales, ya fuera personalmente o delegando en alguien para que realizara la corrección por él.
- Elegía a alguien para ayudarle/corregirle delante del grupo. Una vez que la persona era capaz de realizar los cambios, le preguntaba «¿Cómo te sientes?» y «¿Lo entiendes?». Pedía a la persona que explicara cómo se sentía a todo el grupo y, a menudo, le pedía que mostrara el movimiento y que todo el grupo lo practicara junto.
- Pedía a personas con conocimientos médicos que explicaran los aspectos fisiológicos y los beneficios para la salud del Tai Chi, y nos animaba a aprender más.
- El maestro Moy recordaba sus correcciones a sus alumnos y sus progresos a lo largo de muchos años. Esto demostraba que se preocupaba mucho por sus alumnos.
- El Maestro Moy daba instrucciones diferentes para los movimientos y ejercicios según el grupo o la persona con la que trabajaba. Era capaz de juzgar lo que era necesario para ayudar a distintas personas en distintos momentos con el fin de mejorar su salud.
El método 3-3-3
El Maestro Moy nos recomendó utilizar el «método 3-3-3» para enseñar los movimientos, sobre todo a los principiantes. Esto significa: a) mostrar los movimientos 3 veces, b) practicar los movimientos el instructor con el grupo 3 veces y c) observar cómo los alumnos realizan los movimientos por sí mismos 3 veces. Pueden ser más de 3 veces, y el proceso puede repetirse tantas veces como sea necesario. En este método no se hace referencia a hablar. Por el ejemplo, del Maestro Moy mantenía sus instrucciones muy sencillas, pero también profundamente importantes, por ejemplo: empujar con las manos, girar, sentarse, levantarse, bajar los codos.
Este método abarca gran parte de su enfoque de la enseñanza e incluye significados más profundos. Cada una de las tres partes es importante:
- Hacer una demostración: Como ya se ha dicho, esto nos recuerda que debemos mantener la sencillez de la instrucción y no utilizar mucha palabrería. Nuestro cerebro procesa las palabras. Debemos animar a los alumnos a que se centren en la experiencia física de los movimientos.
- Practicar: Esto permite al grupo copiar al instructor y seguir su ritmo.
- Observar: Éste puede ser el más importante de los tres pasos. Los alumnos necesitan repetir los movimientos varias veces para construir su «memoria muscular». El instructor debe observar para determinar si se necesitan demostraciones e instrucciones adicionales. La capacidad de observación es muy importante para los instructores.
¿Cómo pueden los instructores utilizar estos ejemplos para mejorar?
El Maestro Moy no sólo nos enseñó el Tai Chi en sí, sino que, a través de su ejemplo, nos dio el modelo de cómo debemos enfocar la enseñanza. Esto también forma parte del Arte del Maestro Moy. Algunas de las características que podemos incorporar en nuestra forma de enseñar deberían incluir:
- Mantener nuestra propia práctica.
- Permanece abiertos al aprendizaje con la mente de un principiante. El Maestro Moy decía que aprendemos de nuestros maestros, de nuestros compañeros y de nuestros alumnos.
- Enseñar sólo lo que sabemos y podemos hacer nosotros mismos. Esto requiere humildad y conciencia de nuestro propio cuerpo y mente.
- Enseñar al nivel que sea adecuado para la clase o el individuo, con el objetivo principal de ayudarles a mejorar su comprensión y su salud.
- Hacer que las instrucciones sean pocas y sencillas. (Teniendo en cuenta que las instrucciones para que la clase practique son distintas de describir los beneficios fisiológicos de la práctica).
- Ser pacientes. Dejar tiempo para que las personas cambien sus cuerpos y mentes.
- Utilizar una parte importante de la clase para practicar, de modo que los alumnos puedan sentir los beneficios.
- Observar a las personas mientras practican y considerar qué instrucciones pueden ayudarles más.
- Animar a los alumnos a tomar conciencia de lo que están experimentando, para que puedan mejorar su capacidad de responder a la pregunta «¿Cómo te sientes?».
Juntos hacemos un buen Instructor
El Maestro Moy no esperaba que una sola persona fuera capaz de absorber todas sus habilidades y conocimientos. En lugar de nombrar a un sucesor, nos pidió que trabajáramos juntos, como el profesorado de una universidad. Cuanto más trabajemos y aprendamos juntos, más capaces seremos de mantener y preservar el Arte del Maestro Moy para las generaciones futuras.
¡Gracias al Maestro Moy por compartir sus conocimientos y habilidades con nosotros!
Traducción de Jordi Awarita, Cathy Filion
