Historia personal: Recuperación con Tai Chi después de una fractura ósea

Por Anna Strutt

El 9 de junio de 2025 tuve un accidente que me provocó una fractura ósea en la muñeca y el codo. Cuando me quitaron la escayola el 22 de julio, el cirujano y el fisioterapeuta me hicieron pruebas de rotación, flexión y extensión de la mano/muñeca, que pude hacer sin ninguna dificultad ni dolor. Me dijeron que quedaría bien porque tenía movimiento pleno en todas direcciones.


El 14 de agosto tuve mi primera cita de fisioterapia y la fisioterapeuta me hizo una evaluación minuciosa y detallada de la mano izquierda lesionada, la muñeca, los movimientos del brazo y tomó medidas con un dispositivo transportador especial, comparando mi muñeca/mano/brazo lesionado con mi muñeca/mano/brazo derecho. Pude hacer los movimientos perfectamente y las medidas eran las mismas que en mi muñeca/mano no lesionada. Ella estaba muy impresionada. Lo único que había de diferente era que la fuerza en mi muñeca lesionada/izquierda era un poco más débil que mi muñeca/mano buena.

La diferencia porcentual de fuerza entre mi muñeca lesionada y la no lesionada era del 40% a la izquierda (lesionada) y del 60% (derecha). Sin embargo, siempre hay una ligera diferencia entre la mano dominante (mi derecha) y la no dominante. La mano dominante siempre es un poco más fuerte. Lo cual significa que en poco tiempo mi mano izquierda estará a pleno rendimiento.


Me sorprendió ver que todos los movimientos específicos que me pidió que hiciera con la mano recuperada salían en la tabla de Tai Chi. Por ejemplo, me pidió que rotara la muñeca, que hiciera la Boca del tigre, que cerrara el puño, que flexionara y extendiera la mano hacia arriba y hacia abajo. Incluso la posición de los dedos y la mano en forma de garra al hacer Golpear al tigre.


Por lo visto, yo iba muy adelantada en mi recuperación. Lo atribuí a los muchos años de practica de Tai Chi y sentí un enorme agradecimiento hacia el maestro Moy por proporcionarme y proporcionarnos este arte tan asombroso.


Sentí nítidamente que mi caso era un ejemplo más de los beneficios para la salud de los movimientos del Tai Chi que el Sr. Moy creó para nosotros de forma tan reflexiva y científica.

Traducción de Jordi Awarita, Cathy Filion

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