En el Tai Chi, la alineación adecuada de las caderas, el Kua y la pelvis es fundamental para generar fuerza, mejorar la salud postural y la salud de los órganos internos, por no hablar de lo bien que somos capaces de respirar a través del diafragma. Cuando estas estructuras funcionan en armonía, se crea un puente mecánico que permite una transmisión eficaz de la fuerza entre la parte superior e inferior del cuerpo. Nuestros movimientos se vuelven fuertes, arraigados, equilibrados y bien coordinados.
Para apreciar mejor esta dinámica, vamos a repasar brevemente la anatomía fundamental que conecta estas estructuras.

A diferencia de las rodillas y los tobillos, las caderas son articulaciones esféricas. Esto significa que permiten movimientos rotatorios complejos en todas las direcciones posibles. La cadera es una articulación que se encuentra entre la cabeza o bola del fémur (hueso de la parte superior de la pierna) y el acetábulo (su cavidad adyacente). Es esencial comprender que la cavidad pertenece a la pelvis (ver imagen). Esto significa que cada vez que movemos las caderas estamos creando simultáneamente un movimiento secundario de la pelvis (y lo contrario también). Comprender esto es fundamental para nuestra práctica de Tai Chi.
¿Qué es el Kua y en qué se diferencia de la articulación de la cadera?
En términos occidentales la cadera se refiere a la zona exterior donde se encuentra realmente la articulación. Sin embargo, en términos de Tai Chi y artes marciales, el Kua se refiere a algo más que a la articulación de la cadera descrita. Más bien, denota toda la parte interna de la zona de la ingle (pliegue inguinal) que sigue al ligamento inguinal (ver imagen). Es una región importante con una línea oblicua que se extiende desde la espina ilíaca anterior superior (ASIS) de la pelvis hasta el centro medio de la parte delantera de la pelvis (tubérculo púbico).

Dentro del pliegue inguinal (Kua) se encuentra el mayor número de ganglios linfáticos del cuerpo, junto con la arteria, la vena y el nervio femorales, todos ellos tejidos fundamentales que contribuyen a nuestra salud inmunológica y circulatoria. Desde el punto de vista de los tejidos blandos, esta región contiene algunos de los músculos más fuertes de nuestro cuerpo, incluida la fascia del músculo psoas, en el que confiamos habitualmente en nuestra práctica de Tai Chi (Referirse a Tema Beneficios del Tai Chi para la Salud: El Poderoso Músculo Psoas y el Asiento del Alma – Parte 1 y Tema Beneficios del Tai Chi para la Salud: El Poderoso Músculo Psoas y el Asiento del Alma – Parte 2). Si nuestro psoas está tenso por una postura sentada prolongada, por ejemplo, tendremos dificultades para abrir nuestro pliegue inguinal (Kua).
Ahora vamos a entender algunas dinámicas de la pelvis.
Como la pelvis es la estructura que conecta la columna vertebral con las piernas, su posición en el espacio afectará de inmediato la calidad de la fuerza que se puede transmitir entre la parte superior e inferior del cuerpo (ver imágenes). ¿Qué significa esto?

En el Tai Chi buscamos una pelvis neutra. Esto significa que la pelvis no debe estar excesivamente inclinada hacia delante ni hacia atrás, sino que debe estar nivelada y equilibrada (nota: la referencia anatómica es una ligera inclinación de 10 grados hacia delante en las mujeres y de 5 grados hacia delante en los hombres, aunque esto puede variar según el tipo de cuerpo de cada persona). Una pelvis neutra es aquella que se mantiene alineada con la línea de la columna vertebral por encima y con nuestro centro de gravedad por debajo, en el sacro. Esta postura permite un equilibrio, una estabilidad y una transferencia de peso adecuados mientras nos movemos. Cualquier inclinación excesiva hacia delante o hacia atrás (incluso hacia los lados) de la pelvis desequilibrará esta alineación y pondrá a prueba nuestra capacidad para movernos de forma eficiente durante la tabla, lo que nos hará perder ocasionalmente el equilibrio.
En nuestra práctica, mantener la pelvis en posición neutra es un reto maravilloso para nosotros. A medida que nos movemos en el Tai Chi nos vemos constantemente obligados a ajustar nuestra alineación postural para permanecer sobre nuestro centro de gravedad, especialmente cuando intentamos cualquier postura sobre una sola pierna. Utilizamos la conciencia de nosotros mismos para aprender qué posturas adoptar con esta intención específica en mente. Como resultado, somos capaces de realizar una variedad de movimientos complejos y dinámicos que son equilibrados y fluidos, pero al mismo tiempo firmes y potentes. Esta es precisamente la razón por la que se ha demostrado que el Tai Chi reduce el riesgo de caídas, lo que supone un importante beneficio para la salud, especialmente a medida que envejecemos.
Comprender la conexión de las caderas y el Kua con nuestra pelvis en el Tai Chi.
Sin la integración de estas tres estructuras en nuestra práctica de Tai Chi nuestra parte superior e inferior del cuerpo tendrían dificultades para lograr los resultados que esperamos.
Cuando nuestras caderas y Kua están abiertos, estables y relajados (especialmente en el psoas), es más fácil tener una pelvis neutra. Una ligera inclinación hacia atrás, con el coxis hacia abajo, nos permitirá abrir el Kua más fácilmente. Cuando esto ocurre, la pelvis y la columna vertebral permanecen alineadas sobre nuestro centro de gravedad, lo que permite que la parte superior del cuerpo y el torso se muevan y giren como una unidad armoniosa, con movimientos fluidos y equilibrados, apoyados sobre las piernas.
Cuando consideramos la conexión de la parte inferior del cuerpo, una pelvis neutra y unas caderas niveladas, ello nos permiten empujar nuestro peso hacia los pies, generando una fuerte fuerza de arraigo. Es importante evitar movimientos incorrectos de las rodillas ya que los giros o las caídas hacia delante pueden desalinear fácilmente las caderas en la cabeza femoral, cerrando el Kua y alterando la posición de la pelvis. Puede ocurrir un problema similar cuando los ángulos de los pies son excesivos en cualquier dirección, ya que esta torsión afectará a la respuesta mecánica de las caderas y la pelvis situadas más arriba. Es especialmente importante tener en cuenta estos elementos al realizar nuestros Tor-yus.
¿Qué ocurre cuando la pelvis se inclina excesivamente hacia delante o hacia atrás?
Además de las diversas consecuencias de la desalineación que acabamos de describir, también hay que tener en cuenta cómo responden los distintos órganos pélvicos cuando nos movemos. Cuando nuestra pelvis se mantiene en posición neutral, nuestros órganos se apilan como deben, en lugar de colapsarse o verse restringidos por una mala postura. Al darles el espacio que necesitan para recibir libremente la sangre y los nutrientes que necesitan, estamos promoviendo una salud y vitalidad óptimas. Para la medicina tradicional china nuestros centros de energía deben permanecen abiertos y receptivos al maravilloso flujo de Qi que deseamos abrazar.
¡Gracias, maestro Moy, por el regalo eterno del Tai Chi!
The Hips in Tai Chi | How to Align your Pelvis Martial Arts
Beneficios del Tai Chi para la salud: y Mingmen en Tai Chi – Master Moy’s Tai Chi
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Traducción de Jordi Awarita, Cathy Filion
